ASALTO

Llámalo escudo, llámalo plaza fuerte

No sucede siempre pero sí a menudo que la literatura se esconde en las palabras, disfraz, camuflaje de intenciones y poderes, en los primeros semas al alcance, para hacer camino sin pensarlo. Escribe así su propia inercia. Es un modo de avanzar por la infinitud del imaginario colectivo con el piloto automático, de relajarnos en exceso y leer, o sea, escribir, o sea pensar, sin contenido ni posibilidad de señalar ese detalle que permitiría ver el otro lado de la falacia.

Hay una literatura que se especializa en alcanzar alturas apenas accesibles para un grupo que al instante se hace experto en olvidar; otra que se especializa en entretener, adormecer o consolar. Hay otra que carga con la fórmula del éxito comercial; otra que se niega a mostrar que la realidad es mejor de lo que se nos hace creer. Y hay una literatura que desvela, sopla con intención de desplazar las brumas que nos impiden ver nuestro paisaje, la tierra vieja con la que aún se puede dialogar.

Asalto sigue trabajando en la fábrica del lenguaje cotidiano, suma de voces, colectividad que tendrá fuerza.

Proponemos investigar las palabras que construyen las ficciones, para empezar a comprenderlas como si fueran nuevas, nuestras, hoy.

La primera: Hazaña.





OCTAVO ASALTO

LISTA DE CORREO

Igual un día tenemos que dedicar una de las reuniones a sincerarnos y confesar que ninguno está muy seguro de lo que está haciendo, que es imposible abarcar todo lo que pasa y que nos movemos todo el rato entre dudas, miedos, desconfianzas e ilusiones. Que no sabemos si estamos creando un monstruo pero nos justificamos todo el rato pensando que haciendo alguna cosa en el trozo que nos toca el resultado será un poco mejor que si no lo hiciéramos. También, que hacemos todo esto para que hacer política, incluso institucional, no requiera de la hiperpresencia, la visibilidad o la línea directa con. El día que asaltemos instituciones mientras compramos la cena o cuidamos al niño sí que habremos ganado. Así que sabemos que aunque no estéis, estáis. Me da la sensación de mucha gente que no está pero está.

LA ESPADA

Sin que nadie le viera cogió y enredó con artes y paciencia el principio y el fin de la cuerda. Lentamente organizó las vueltas y revueltas, los caminos de entrada y de salida, los entrecruzamientos y los saltos cualitativos, el juego entre la fricción y el desgaste, la dialéctica entre la resistencia del cáñamo y las líneas de fuerza y de tensión. Trabajó duramente durante horas, días, semanas, meses, siglos y edades, trenzando las carencias, el rencor y las plusvalías. Al cabo logró que la lucha de clases tomase cuerpo en un nudo con promesa. Luego esperó la llegada de la espada.

ESCRITURAS CÓMPLICES

¿Y si ocurriera que ya escribimos en común, a cuatro manos por ejemplo, y no lo sabemos? A veces ignoramos cuánto dependemos y nos relacionamos con el exterior, o dónde acaba lo privado y empieza lo colectivo. Una mujer en precario desea inscribirse en un taller de escritura, pero no puede pagárselo. Alguien, a través de las redes, consigue ayudarla, sin que ella lo sepa. Ahora sus palabras asaltan más frases y sus manos son todas las manos. La escritura cómplice de los cuerpos en común.

CONTAGIO

La cúpula filológica había trazado, certera, el origen de la palabra en el árabe hásana, “buena obra”. Primera documentación hacia 1150, en Berceo. Pero nadie se explicaba, de verdad que nadie se lo explicaba, cómo la s (sorda) había pasado a la z (sonora). Alguien, ya muy entrada la noche, dio con la clave: la “buena obra” árabe tuvo que haber sido influida por el romance facere: hacer. Le aplaudieron mucho. Se felicitaron. Lo dejaron anotado. Siguieron en sus respectivos asientos.

INFORME

Manuela dio un respingo al oír que se abría la puerta. Era la primera vez que la jefa de la asesoría jurídica llegaba antes de las 9:05. Por suerte, parecía demasiado preocupada para prestar atención. Manuela reemplazó la bolsa de basura de la papelera y puso el dosificador sobre el carrito, el trapo en la bandeja, el mocho en el cubo, el juego de llaves maestras en el bolsillo de la bata y el escáner de mano y el disco duro externo en la bolsa que colgaba del manillar. Un poco acalorada se pasó el dorso de la mano por la frente y dejó el despacho sin que Consuelo se percatase de su salida. Esta vez, para sus adentros, le felicitó por el informe.

SE BUSCAN FORJADORES DE HAZAÑAS

El anuncio de los Héroes Cotidianos del suplemento del domingo era una trampa. La madre soltera con empleo precario que tenía un hijo enfermo y salía adelante contra viento y marea (Héroe Cotidiano número tres del coleccionable) no necesitaba la narración de su esfuerzo personal sino otro tipo de ayudas más concretas: plaza en una guardería pública, becas comedor, para material escolar, y tantas cosas más.

REU

Ahora dices reu, antes decías mani. Ahora escribes reu tal vez para no teclear las letras que faltan y el acento, y tal vez porque reunirse ya no es un procedimiento para tomar decisiones sino una decisión en sí misma: la decisión de no retroceder, de no permitir que nadie caiga y, en vez de huir, dar la vuelta y avanzar.

ARSENAL DESCARNADO

Hai as unllas partidas contra o solpor, a silueta, a fame sen aparencia dos tempos grisallos, a aparencia, cómo identificamos unha turbación de clase nos ollos de arredor ou velaí a visión nítida do lume sobre as augas deste norte sen compás que nos organice. Abafan e non arrecenden as cinsas traballadoras en caída e incendio. Falemos claro: son as unllas debilitadas contra a luz quen debuxan os contornos deste, o noso propio depósito enxoito de días ao longo da guerra.

ARSENAL DESCARNADO

Hay las uñas partidas contra la puesta de sol, la silueta, el hambre sin apariencia de los tiempos borrosos, la apariencia, cómo identificamos una turbación de clase en los ojos de alrededor o ahí la visión nítida del fuego sobre las aguas de este norte sin brújula que nos organice. Se asfixian y no aromatizan las cenizas trabajadoras en caída e incendio. Hablemos claro: son las uñas debilitadas contra la luz quienes dibujan los contornos de éste, nuestro propio depósito enjuto de días a lo largo de la guerra.

¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE HÉROE?

De alguien por encima, pájaro de mal agüero. Capa. Cuerpo y poder. Trono. Banco y expolio. De una minoría, espíritu que se cree selecto, un elegido conjunto, uno y masculino. Patriarcado y capitalismo.

Quizá mejor hablemos de las aes, vocales abiertas e incorpóreas, de sus infinitas aplicaciones, como las piedras certeras, y sus metas necesarias, cambiar las miradas, más eficaces que las palabras.

TACÓMETRO

El tiempo máximo de conducción diario de un autobús no puede exceder de 9 horas, salvo 2 veces a la semana que puede llegar a 10. En política, la hazaña a veces no son las jornadas de quince horas reuniéndose, discutiendo, trabajando. La hazaña consiste en no creerse mejor que quien conduce un autobús: ponerse límites, y dormir, no tomar decisiones en el centro del cansancio porque los propios errores no sólo los pagará quien yerra sino también el resto del autobús.

COARTADA PARA LA OCASIÓN

Con quién, cuándo y por qué se reunió.
Quién murió y quién quedó con vida,
Quién es el autor y quién el héroe.
Para qué necesitamos hoy
Estas reflexiones sobre el poeta
Y este enjambre de espectros.
(De Poema sin héroe, Anna Ajmátova)

BREVE LISTADO DE LECTURAS HEROICAS,
añade la tuya

– la que hicieron un 23 de abril del futuro, en una sucursal bancaria, sus empleados y empleadas o desempleados y desempleadas, tan voluntarias como valientes, de El capital.

NUESTROS ACTOS SÍ

Lo que hoy singulariza la acción de “heroico” es el descreimiento en los héroes individuales; nuestros pequeños verbos se la juegan en el fiel de la balanza y resisten en lo que hay que hacer: considerar, sopesar, convocar, acudir, denunciar, celebrar, anotar, traspasar, recordar, alentar… La esperanza que pone en marcha tales actos no tiene nada que ver con el ganar o perder, sino con respirar.

CUADERNO Y BOLI

Comienza la reunión, quien la presenta y modera es un buen tipo, militante procedente de la extrema izquierda, forjado en las luchas vecinales, sabe que le toca dar la cara, que viene a digerir todo el descontento de un montón de municipios que se sienten abandonados, que manifiestan, que carecen de conexión con los de arriba, que se indignan con la falta de información y el exceso de ambigüedad medida, además de un cuaderno y un boli, saca un protector bucal, le van/vamos a partir la cara.

RÉCORD

Subraya las ideas que compartes:
Superar un límite es motor objetivo capital reto vocación proletario desafío construcción artificio engaño mueca triunfo destino poder hazaña truco éxito fracaso logro camino meta laberinto trampa ansiedad conquista depresión entusiasmo alegría.
Y completa las que faltan:

TALLER DE ESCÉNICAS CON PRESOS DE LA CÁRCEL DE VALDEMORO

Junto al escenario los presos han montado una sala de fumar en un cuarto con un gran ventanal a un patio, en el que hay campo de fútbol de tierra delante de los muros de la prisión. Durante los ejercicios de calentamiento Miguel recita Invictus. Un poema de William Ernest Henley que, según me cuenta, Nelson Mandela recitaba en prisión al resto de reclusos. Cada verso que Miguel pronuncia es coreado por todos nosotros, que formamos un círculo sobre el escenario. “[…] / Soy el dueño de mi destino / Soy el capitán de mi alma”. Antonio, uno de los presos actores, me susurra “eso no me lo creo, lo he oído tantas veces.”

MINI-DIÁLOGO

– Hazaña = Hierro + sudor. O sea, óxido. Heroicidad tóxica -dijo la guadaña.
– Mejor, un logro -dijo el ogro.
(Poseída por el espíritu de Gloria Fuertes y en contra de la palabra "hazaña")

CADA UNHA DENDE AS SÚAS POSIBILIDADES

A técnica de son ensaia no espello a cara de equivocarse.

A técnica cansou de que do informativo sempre se caian as mesmas novas.

A técnica decide equivocarse e hoxe no lugar da voz do alcalde na radio soa a protesta que hai ás portas do concello.

-Que é isto?

-Desculpa, equivoqueime de corte.

A responsable do informativo recolle explicando que non escoitabamos ao alcalde senón a un grupo de cidadáns que protestaban contra a corrupción esa mañá.

Despois dá paso de novo ao corte que non foi. Pero a fazaña está feita.

Esta vez, cando menos esta, as outras voces soaron.

CADA UNA DESDE SUS POSIBILIDADES

La técnica de sonido ensaya en el espejo la cara de equivocarse.

La técnica está cansada de que del informativo siempre se caigan las mismas noticias.

La técnica decide equivocarse y hoy, en el lugar de la voz del alcalde, en la radio suena la protesta que hay a las puertas del ayuntamiento.

-Qué es esto?

-Disculpa, me equivoqué de corte.

La responsable del informativo recoge explicando que no escuchábamos al alcalde, que eran un grupo de ciudadanos que protestaban contra la corrupción esa mañana.

Después da paso de nuevo al corte que no fue. Pero la hazaña ya está hecha.

Esta vez, por lo menos ésta, las otras voces sonaron.

ODISEA

Ulises, completa la oración, héroe de...
Penélope, completa la oración, heroína de...

SINTAXIS SOCIAL

Ariete de la épica, la hazaña ha sido el hecho inconcebible que singulariza al héroe o heroína y lo deja a medio camino entre el humano y el dios, volviéndolo admirable.  Precisamente por su condición irrepetible, es decir, no replicable, la hazaña me fascina, pero su efecto pasa rápido y pronto deja de interesarme. Ahora, sin embargo, la nueva sintaxis social facilita la hazaña colectiva, donde es precisamente la replicación interna la que abre las puertas de lo extraordinario.


Ignazio Aiestarán, Xia Arias, Constantino Bértolo, Jorge Bernabeu, Carlos Bitrián, Isabel Cadenas Cañón, Natalia Carrero, Belén Gopegui, Manuel Guedán, Begoña Huertas, Javier López, María Ángeles Maeso, Oriana Méndez, Javier Montero, Municipalia, Noelia Pena, Sandra Risco.

Las personas aquí ordenadas alfabéticamente han decidido mantener el anonimato sobre sus textos. Que cuenten más los textos que los nombres.


PRIMER ASALTO

SEGUNDO ASALTO

ASALTO ESPECIAL HUELGA
TERCER ASALTO
CUARTO ASALTO

QUINTO ASALTO

SEXTO ASALTO

¿QUÉ CAMINOS CONCRETOS PODEMOS CONCEBIR PARA PONER EN PIE CREACIONES COLECTIVAS?

SÉPTIMO ASALTO

Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported.