ASALTO

Cartas a la vista

A dónde van las palabras, a quién van. Asaltamos mediante estas cartas con destino, sobres abiertos que no sobornan, cartas reflectantes escritas con urgencia y lentitud en un Mayo común que será nuestro, que ya nos pertenece.



QUINTO ASALTO

QUE LOS VOCEROS DEL MAL SE QUEDEN SIN PALABRAS

A ti, a todo ese tú que almacena un gobierno que nos está dejando sin nada, solo deseo que se te borren las palabras. Que cuando vayas a echar mano de una para justificar otra desposesión de nuestros derechos, no tengas letras en las que agarrarte, se te descataloguen las frases, no puedas amarrarte al lenguaje, te vuele la tiranía y caiga sin protección sobre los huecos en blanco, te huya el aliento de la voz, te calle el silencio, te duela la expresión punzante de un decir que se te escapa. Que tu saliva se vuelva sólida y te rompa la prosa, que se te sellen los labios, que el frenillo de tu lengua tenga el pudor que a ti te falta, que la culpa por nuestra miseria se te adhiera en la garganta y te atragantes, que por las rendijas de un suspiro se cuele la desesperación y se pongan a tiritar de frío tus cuerdas vocales, que enmudezcan tus sonidos, que el decir se te hunda en el vacío de una vida hueca, sin nada, como queda la nuestra cercenada por vuestras sacudidas que nos matan. A ti, tú, que te quedes sin habla. Solo deseo que se te borren las palabras.

GLOBALAND

Pº de Margaret Thatcher, 27
28045 Madrid

Madrid, 6 de abril de 2019

Muy Sres. míos,

Adjunto remito talón nominativo por el adeudo del periodo septiembre 2018-marzo 2019, junto con impreso de domiciliación de futuros recibos, con el ruego de que restablezcan, con la tarifa de último recurso vigente, el servicio de suministro de identidad.
Atentamente,
Contrato AB 184934-K

OBCECADO BARTLEBY:

Hace ya tiempo que te esperamos. Ven para recordarnos cómo entraste en la oficina y no volviste a salir. No te ibas. Se quejan de los escraches pero puede que un día empecemos a entrar en sucursales de bancos, en salas de exposiciones, en los locales de esas empresas que venden nuestra vida por entregas. Primero llevaremos una tetera, luego una colchoneta y una manta. Y allí nos quedaremos a vivir, en Telefónica, en la Caixa, en Prisa, en el Banco de Santander. Y como seremos tantos y tantas, no se nos llevarán porque cuando se nos hayan llevado otros y otras habrán vuelto a entrar. Pues si ellos la usan, también a nuestra manera usaremos la puerta giratoria. Amigo Bartleby, gracias por mostrar el camino.

QUERIDA MAMÁ

Querida mamá: estou aprendendo a ladrar.

une saison en enfer. repite comigo Une-Saison-En-Enfer.
trinta xeracións de meu analfabetas Eu estou aprendendo a ladrar.
marcar un nunca territorio coa epiglote
coma un cadelo coma un can de palleiro
escadelearme ata volver en min en can entón pronuncio
Walt Walt
Walt Whitman mamá.

estou aprendendo a ladrar.
póñome de cu pró sol agárrome a unha aixada e
tento imitar o son do cuco do cuco de cu pró sol entón
a miña gorxa esprémese de dor
e oulan coma nunca os futuros posibles que nos fan esbombar as veas
coma unha pota de leite na lareira.

os ollos do meu amor levan dentro
o troupeleo dos chocallos uncontrautro uncontrautro
da novena sinfonía de Gustav Mahler
mamá.

e eu míroche prós ollos prós olliños estás tan cansa
pero eu non e aquí
é o intre da furia can
escoito con atención a campá de cris
tal dos teus soños incumpridos
coma unha escultura delicada de Brancusi
de Cons tan tín Brancusi.

unha vez e outra vez o corazón grandísimo
igual ca unha cerrota andoa o outono es ti ou ou ou loba
velaquí me tés bailando berrando choutando
unha mestra gutural un volcanciño gutural
coma Virginia Woolf coma Virginia Woolf coma Virginia Woolf.

eu míroche prás mans podería lamberche as cicatrices das mans
ata que deran luz
e curarche as hernias discais cun só verso alexandrino
cunha sílaba de centeo cru cun oh-là-là e despois despois
contar unha por unha as túas canas enraizadas nas idades do mundo
a túa lingua plantígrada mamá
podería mesmo reestructurarche a osamenta
co implante dunha canción anarquista.

ás veces sinto a dor sedimentándose
lámina
por
lámina
coma a pizarra:
é un esguince emocional chantado na caluga
e para ladrar así ás veces é preciso chorar iodo
abrir os xeonllos cunha gadaña ata ver o sol tan preto
a tres centímetros do iris
mamá
eu tiña que mamar da túa médula
asombrar o mundo cando che baixa a compaixón ás caries
e ós peitos
caídos
co cansazo.

para poder ladrar eu tería que rillar durante anos
a túa alerxia ó pó á peluxe dos chopos
a túa anemia circulando en sentido inverso polo sangue
tería que ir contigo enterrar ó teu irmán de vintesete anos e
apretar a meixela para non tronzar a lingua
coa súa tuberculose                                      mamaíña.

ben sei eu que para poder ladrar
tería que ir contigo á miña infancia
e verme case morrer deshidratada
e pregarlle á virxe na que non cres
que me devolvera á vida de tres meses e medio
e soldarme no teu colo para sempre
coma unha peza de ferro do teu ventre.

non penses que non sei que para poder ladrar
tería que ir contigo ás derradeiras horas
da mamá Carmiña agarrada ás catro puntas do seu pano
e ó teu bazo.

ben o sei ben sei eu todo
que para eu aprender este ladrido
á fin fixeron falla
mil mulleres lavando a reo no río de Saá
e mil arando e dúas mil cosendo e cinco mil
apañando cozas e garabullos no medio do monte e Ti
sobre todo ti plantando pinos nun serragoto inmenso
desaprendendo canto es
esfuracando as túas dúbidas.

Querida mamá: estou aprendendo a ladrar.

alguén me ve abríndome a queixada ata que a fendo e digo xa
xa ladro ou coma o can non non
coma Camille Claudel coma Camille Claudel coma Camille Claudel
coma Camille mamá no mármore
coma Camille
coma Walt Whitman Walter Benjamin vou mamá
vou deica ti
vou eu vou
outa
outa
ouh...

QUERIDA MAMÁ

Querida mamá: estoy aprendiendo a ladrar.

une saison en enfer. repite conmigo Une-Saison-En-Enfer.
mis treinta generaciones analfabetas Yo estoy aprendiendo a ladrar.
marcar un nunca territorio con la epiglotis
como un can como una perra cualquiera
emperrarme hasta volver en mí en can entonces pronuncio
Walt Walt
Walt Whitman mamá.

estoy aprendiendo a ladrar.
me pongo de culo al sol me agarro a una azada e
intento imitar el canto del cuco del cuco de culo al sol entonces
mi garganta se exprime de dolor
y aúllan como nunca los futuros posibles que nos abomban las venas
como un cazo de leche vertiéndose en el fuego.

los ojos de mi amor llevan dentro
el tintineo de los cencerros unocontraotro unocontraotro
de la novena sinfonía de Gustav Mahler
mamá.

y yo te miro a los ojos a los ojitos estás tan cansada
pero yo no y aquí
es el momento de la furia can
escucho con atención la campana de cris
tal de tus sueños incumplidos
como una escultura delicada de Brancusi
de Cons tan tín Brancusi.

una vez y otra vez el corazón tan grande
como una seta enorme el otoño eres tú auh auh auh loba
aquí me tienes bailando gritando saltando
una maestra gutural un volcancito gutural
como Virginia Woolf como Virginia Woolf como Virginia Woolf.

te miro las manos podría lamerte las cicatrices de las manos
hasta que dieran luz
y curarte las hernias discales con un solo verso alejandrino
con una sílaba de centeno crudo con un oh-là-là y después después
contar una por una tus canas enraizadas en las edades del mundo
tu lengua plantígrada mamá
podría incluso reestructurarte la osamenta
con el implante de una canción anarquista.

a veces siento el dolor sedimentándose
lámina
por
lámina
como la pizarra:
es un esguince emocional clavado en la nuca
y para ladrar así a veces es preciso llorar yodo
sajarme las rodillas con una guadaña hasta ver el sol tan cerca
a tres centímetros del iris
mamá
yo tenía que mamar de tu médula
asombrar al mundo cuando te baja la compasión a las caries
y a los pechos
caídos
de cansancio.

para poder ladrar yo tendría que roer durante años
tu alergia al polen a los vilanos de los chopos
tu anemia circulando en sentido inverso por la sangre
tendría que ir contigo a enterrar a tu hermano de veintisiete años y
apretar la mandíbula para no partirme la lengua
con su tuberculosis                                              mamaíta.

sé muy bien que para poder ladrar
tendría que ir contigo a mi infancia
y verme a punto de morir deshidratada
y rogarle a la virgen en la que no crees
que me devolviese a la vida de tres meses y medio
y soldarme en tu regazo para siempre
como una pieza de hierro de tu vientre.
no pienses que no sé que para poder ladrar
tendría que ir contigo a las últimas horas
de la abuela Carmen agarrada a las cuatro puntas de su pañuelo
y a tu bazo.

yo sé muy bien sé todo
que para aprender este ladrido
al fin hicieron falta
mil mujeres lavando sin cesar en el río de Saá
y mil arando y dos mil cosiendo y cinco mil
recogiendo leños y raíces en mitad del monte y Tú
sobre todo tú plantando pinos en una sierra inmensa
desaprendiendo cuanto eres
agujereando tus dudas.

Querida mamá: estoy aprendiendo a ladrar.

alguien me ve abriéndome la mandíbula hasta hendirla y digo ya
ya ladro ouh como el perro no no
como Camille Claudel como Camille Claudel como Camille Claudel
como Camille mamá en el mármol
como Camille
como Walt Whitman Walter Benjamin voy mamá
voy hacia ti
voy yo voy
alta
alta
auh...

A RODRIGO RATO:

No tuvisteis nada que os hiciera siniestros, pero os sobraba algo para dejar de serlo cuando, un minuto antes de en punto, el segundero empezó a marcar el goteo hacia arriba. Entonces la hache intercalada ordenó que el ahorcado empezara a jugar con números y no con letras, a dibujarlo con la tinta indeleble de lo que sí es siniestro.

LA FUERZA DE SU MANO

Si como político, artista de lo imposible, desconoce la fuerza de su mano, comprenderá que el habitante de la calle, la fuerza de su mano, realice lo imposible y acabe con el artista. La incomprensión, debe saberlo, es el suicidio.

FRACKING

En los dibujos animados hay una estrella de mar que vive debajo de una roca. Es extraño, pero bajo la roca no está plano, como la estrella. Hay un hueco, hay agua y arena. Hay muebles de mentira y una tele de mentira y un sofá de mentira, todos construidos con granitos de arena que no se desmoronan. Y hay un teléfono de verdad, hecho con una concha, que sirve para llamar al amigo que vive en la casa de al lado y pedirle salir a la calle, que es todo fondo marino, a jugar.

Hay alguna mañana en la que me levanto y estoy plana, soy una estrella. Empujo la roca y el agua entra de golpe a mi casa, deshaciendo mi decoración modelada granito a granito, convirtiendo mi hueco en playa lisa y extensa. Y un teléfono, con forma de concha, sonando sin mesita que lo sostenga, sobre la tierra. Y no lo cojo. Ya no lo cojo. Ni siquiera lo veo. Me dejé arrastrar por la inundación y donde estoy ahora es todo agua y todo arena.

Hay alguna otra mañana en la que no me levanto. Me quedo bajo la roca, escuchando. Desde aquí dentro oigo todo tipo de ruidos de lo que pasa fuera. Peces que se chocan, embarcaciones que remueven el fondo, redes y anzuelos que se enzarzan, repentinas corrientes marinas y turbulencias. Suena el teléfono y descuelgo. Es mi amigo de la casa de al lado. Hablamos un rato y, tras la despedida, dejo el auricular con forma de concha encima de la mesita. Me tiendo en el sofá, está húmedo, y miro hacia arriba, hacia mi techo de roca. La presión del agua sobre mi casa es tan gigantesca que la cúpula que me cubre se estremece. Aparece una grieta en una de las esquinas, es pequeña pero no tanto como para que pase desapercibida. Una hora después, el agua comienza a filtrarse, gota a gota. Agua fría se mezcla con aire caliente. Cierro los ojos y, al rato, mi roca se sacude al rajarse de pared a pared, con un relámpago de piedra agrietada, fría y eléctrica.

Me levanto y me detengo en el centro de mi salón. Soy una estrella de cinco puntas usando dos de ellas para mantenerse en pie, vibrando bajo las grietas, poderosa y firme, armada, cargada.

APRECIADO PRODUCTOR G. J. S.,

enviamos un CD con un capítulo piloto, por considerarlo de su posible interés.

Black Mirror (Spanish remake). Capítulo 1: "El himno nacional". El presidente Mariano Rajoy se enfrenta a un enorme e impactante dilema cuando la infanta Cristina, miembro muy querido de la familia real, es imputada en un grave caso de corrupción. Para probar la inocencia de la infanta y salvaguardar la monarquía, el presidente debe tener relaciones sexuales con un elefante mientras es retransmitido en televisión. Rajoy se opone rotundamente a la exigencia y hace todo lo posible para evitar el juicio de la infanta. Pero si todas las alternativas fracasan, Rajoy se verá obligado a realizar el acto indecente con el paquidermo frente a una audiencia global en directo.

ESTIMADO PADRE:

                         Espero que al recibo de esta todos se encuentren bien de salud y ánimos y usted y madre y Antonio y Carmen puedan estar disfrutando con prudencia de esos 27.600 euros anuales que la suma de sus jubilaciones les concede en estos tiempos de dura y pertinaz postcrisis económica. Por aquí seguimos acogidos a esa hospitalidad laboral alemana que tan eficientemente ha sabido recibir a la mejor y más preparada generación de españoles y españolas de la que Teresa y yo afortunadamente formamos parte. Como en la anterior carta tuve ocasión de informarles, gracias a nuestras titulaciones en ingeniería aeronáutica no nos falta empleo ni tarea en la contrata de limpiezas del aeropuerto y aún estamos esperanzados en que, si nos homologan finalmente los estudios, logremos ser seleccionados para desempeñarnos, en futuro no muy lejano, como limpiadores de aeronave, ocupación que desde el punto de vista salarial supondría un incremento de un 3% sobre el salario mínimo que actualmente recibimos. Que nada mal tan sustancioso incremento nos vendría, que entre ambos ahora, después de impuestos, aunque alcanzamos unos 2000 euros de ingresos ya el alquiler del apartamentito supone descontar 900 eurillos y de los demás gastos ni hablemos: luz, gas, agua, transporte, impuestos municipales y demás. Pero aun así bien contentos que nos encontramos por más que entendamos que nuestras mejores expectativas tardarán años en poderse cumplir, si se cumplen, y si no pues paciencia y barajar que tampoco queremos sentirnos prisioneros de unas ilusiones perdidas, que la esperanza, usted bien me lo enseñó, no deja de ser dañina ilusión y entelequia. Con todo, es de esperar que la paz económica que actualmente disfrutamos desde que se logró alcanzar el necesario desacuerdo social, nos facilite en el futuro un bienestar suficiente y a la justa altura de nuestras posibilidades.
Su hijo que le quiere.
Tomás.
Dortmund 23/09/2017
Teresa manda abrazos para usted y para madre.

SOBRE A UN FETO NO SUICIDA

Indiscutiblemente
no es un mundo para vivir en él.

Nadie te quiso advertir sobre esto:
te provocaron con falsa independencia
cortando el cordón umbilical,
como inaugurando esta feria
de esclavitud secuenciada.
Te entiendo,
porque sé, tan bien como tú,
que indiscutiblemente no es mundo para vivir en él.
Te entiendo
—yo tampoco me acostumbré—,
entiendo que recién llegado a este mundo
no puedas evitar
cagarte.

YO QUE CASI SOY UN EMIGRANTE

Yo que casi soy un emigrante, que casi voy a dejar de existir aquí para no saber cómo voy a ser allí. Yo no sé qué palabras merecen la pena ya, si se vendrán conmigo o se plantarán aquí como cardos, borrajas, inexplicables amapolas. ¿Cómo se pronunciarán en idiomas exóticos? Antes de tomar esta decisión me hubiera gustado cerrarles la boca, coserles las palabras, exprimirles todas sus naderías. Sacarles los colores a quienes se molestaban, en voz baja o cínica, por quienes fueron casi inmigrantes aquí, a quienes nos arengan a los casi emigrantes allí, no sé dónde. Otro no lugar como todos estos no lugares que han esparcido por aquí, sin dejar rastro de sus números de cuenta corriente. Quién soy yo. Necesito preguntármelo cada día que pienso en desplazarme, nunca tuve patria, en eso me adelanté. Cómo pasa el tiempo, al menos necesito preguntármelo. Saber que sí, que hay un aliento ahí, una indignación aquí, miles de kilómetros que nos unen o nos separan, según el punto de vista. El archipiélago como destino. Recuerdo aquellos horizontes de secano de mi infancia, trigo, cebada, cuervos. Esos pueblos despoblados y, ahora, estas ciudades en armas, llenas de cadáveres que casi se quedan, que no acaban de expirar. Hay indicios de inventores entre tanto fragor, a su manera, elevándose a su cielo no trascendental. Haciendo a un lado la devastación. Lo que me llevo, inevitable, es mi definición de la guerra que, en verdad, vale la pena librar.

AO GOBERNO DA GALIZA:

saímos da montaxe
remata a función
o xogo, a representación
o teatro:
o que hai despois de comprender
e non transformar

agora

só vos quedan as forzas de seguridade do estado de
excepción do reino de España

AL GOBIERNO DE ESPAÑA:

salimos del montaje
acaba la función
el juego, la representación
el teatro:
lo que hay después de comprender
y no transformar

ahora

solo os quedan las fuerzas de seguridad del estado de
excepción del reino de españa

SOBRE SIN DINERO

A veces sobran las palabras.
Esto se dice, o se calla y piensa, cuando no sirven, por muy detalladas que se encuentren sus acepciones en el diccionario más vendido.
Por eso estamos trabajando la motricidad. Ahora somos más mimos, payasos, arlequines, bufones, saltimbanquis, monos de feria y frikis en general.
Y todo lo que queremos, por orden de la necesidad, nuestro gesto común lo tomará por esa fuerza motriz.
Querida Señora Política, ¿estás lista para volver a nosotros?

Xiana Arias, Elena Cabrera, Iguázel Elhombre, Fernando Flores, Ricardo García Pérez, Enrique Llamas, María Marchx, Miguel Ángel Martínez, Olga Novo, Martín Peiró, Leonardo Sánchez, Julio Val, José Alejandro Simón.

Las personas aquí ordenadas alfabéticamente han decidido mantener el anonimato sobre sus textos. Que cuenten más los textos que los nombres.



PRIMER ASALTO

SEGUNDO ASALTO

ASALTO ESPECIAL HUELGA
TERCER ASALTO
CUARTO ASALTO

Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported.